|
Quien domina la noche no entregará su cuerpo por nadie
Viviendo a cara o cruz recuerdo el desprecio, la humillación, como si fuera ayer. La furia me consume, pero la controlo. La alimento, la saboreo.
Verás el miedo en un puño de arena. Pagarás tus pecados con dolor.
Seré tu amigo -obedéceme-, el terror cesará. soy tu amigo, tu salvador, tu guía... Obedéceme!
Una pequeña parte de mí observa impotente toda esta pesadilla ¿Qué sucede?¿Estoy vivo? Poco importa donde estoy, de nuevo tuve esa sensación... ser uno con la Luz.
¡Es tiempo de volver a vivir! Porque en verdad somos lo que hemos sido desde el principio Sólo una esperanza.
Un hombre permanece.
Llevo tanto tiempo viajando, escapando llegó la hora. El monstruo se esconde dentro de mi, corre por mis venas.
Debo saber cual de mis vidas es real Es un espíritu de la noche y no un ser vivo. El dolor empeora; como siempre debo sobrepasar mis límites.
Ah! El dulce sabor de mi Sangre!
La máscara de metal cubre mi rostro
No se puede matar lo que ya no vive
Volveré de la tumba a saciar mi venganza
El castigo se pierde en el pasado
Si sólo hubiera una marca para recordarme de qué o quién intento huir... Pierdo el equilibrio y mi fe. Ya no hay mucho por hacer
Llegó la hora y caerán los pecadores! ¿Qué quieres de mí?
Sólo quiero saber si esto es real!
He perdido el camino.
Estoy perdido en mi propia oscuridad.
Toma mi mano y guíame hacia la Luz
|